Bueno, todo llega en esta vida. Y hoy llega la prometida receta semanal, que tampoco hay que tomarlo al pie de la letra. Bastantes obligaciones tenemos ya como para obligarnos a escribir o leer una receta cada semana. La verdad es que no sabía por donde empezar, así que le he pedido a Alba qué le gustaría, y me ha dicho que berenjenas. Así que berenjenas van.
Luciano es un amigo siciliano, alto y flaco como un spaguetti, que es actor y hacía de enterrador en la peli “800 balas” de Álex de la Iglesia. Su madre es una mamma siciliana un poco atípica: flaquita, bajita y muy presumida. Eso sí, con un carácter de mil demonios. Una mañana me la encontré en la casa de Mallorca de Luciano haciendo berenjenas a la siciliana y me fijé mucho en cómo las hacía. Para empezar, cortaba las berenjenas a rodajas ni finas ni gordas, y las ponía en un colador con sal media hora o un ratito para que soltaran ese líquido amargo que tienen. Después cogía una sartén hecha polvo, de esas con mucha solera y mucho hollín a cuestas. Ponía la sartencilla al fuego, sin aceite ni nada, y cuando estaba muy caliente asaba las berenjenas, apretándolas con un tenedor para que soltaran más agüilla. Cuando estaban tostadas, discretamente tostadas, las apartaba y las ponía a capas en un recipiente y luego las cubría (cada capa) con el aliño que ahora os cuento. La cantidad es para dos berenjenas gordas.
Se mezcla un cuarto de litro de aceite, virgen si es posible, con ajo picado a discreción (según si quieras ligar ese día o no), albahaca (puede ser seca), orégano (puede ser fresco), sal, pimienta blanca o negra, y zumo de limón (al gusto). Se agita todo en un recipiente que se pueda tapar para montar un poco la mezcla, (un tarro de cristal con tapa va muy bien). Se bañan las berenjenas y se dejan macerar por lo menos una hora. Se comen como antipasto o cuando os de la gana. Están de muerte y se guardan un montón de días en la nevera. Encima de una tostada calentita es una explosión de sabor y de texturas. Sed felices. Y ya sabéis, de lo que se come se cría…



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