
Hay lugares, edificios…..que resultan especialmente “sensoriales”. Que consiguen transmitir y llegar a provocar.
Digo esto porque intuyo que la arquitectura (podríamos extendernos a diseño, arte..) tiene poco en cuenta la experiencia sensorial entendida globalmente. No sólo VEMOS si no que tocamos, olemos, oímos….. No sólo nos aproximamos a un edificio, lugar u objeto con los ojos abiertos, los otros sentidos también nos aportan experiencia y vuelvo a repetir, intuyo que los arquitectos hemos olvidado esto.
Quizás deberíamos alejarnos de ese elitismo de crítica estética en el que a veces nos aparcamos y volver a un estado más primitivo. Porque la arquitectura se basa en materiales, texturas, colores. La arquitectura huele, se ilumina y emite sonidos.
No se trata únicamente de crear formas bellas, equilibradas o espectaculares si no de provocar emociones y hacer vibrar.


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